Diferentes.
En los ojos, en la piel, el pelo...
En todo.
Personas que hacen daño, esas personas que parecen tornados que destrozan todo a su paso, sin miramiento alguno. Arrasan con todo como si nada le importara. Supervivientes de esa tormenta, de ese gran tornado, yo, os digo que después de esa tormenta, de ese tornado, viene la calma. Esa calma de pasar y seguir a delante, reconstruir tu vivienda, tu felicidad, ventana a ventana, pasito a pasito, pero esta vez con cautela, despacio; para que cuando venga una tormenta o un tornado mayor, tú, estés preparado y tu casa y tú no os volváis a caer. Ese fenómeno natural, esa persona, te hace daño, pero el sol y otro tipo de personas te ayudarán.
Son diferentes como ya he dicho antes; en los ojos, en la piel y el pelo..., pero son iguales por dentro, tienen un corazón como tú y como yo. Así que cuídalos a todos! a todos los que te rodean: padres, hermanos, amigos, vecinos, compañeros... Por que el dolor no es evitable pero si se puede aliviar. Y con ayuda todo es mejor y ameno.