Desde que era pequeña he creído ser rara, no era como las demás niñas.
Iba creciendo y las cosas no cambiaban; sabia que era rara y no me gustaba serlo, pero me daba cuenta de que los que estaban a mi alrededor no veían la rareza en mí, no les importaba que fuese ''rara''
Ya he crecido y me he dado cuenta que no soy rara, soy diferente, soy como soy; tan solo tenia que coger mis defectos y transformarlos en virtudes y así lo hice.
Sigo siendo la misma persona de siempre, soy distinta a los demás y me gusta serlo porque eso me hace diferente, única para algunas personas.
He aprendido a valorarme, he aprendido de mis errores.
El truco es coger tus defectos y convertirlos en virtudes; haz que sean especiales y así te valorarás a ti mismo/a.
No hay comentarios:
Publicar un comentario